Lo que es importante saber
Los retinoides son derivados de la vitamina A que presentan una similitud funcional o estructural con ella e interactúan con los receptores directamente en el núcleo de las células cutáneas.
Existen cuatro generaciones de retinoides: desde los naturales, inespecíficos y no aromáticos (retinol, tretinoína, isotretinoína) hasta los sintéticos (etretinato, acitretina), los poliaromáticos receptor-específicos (adapaleno, tazaroteno) y los heterocíclicos (trifaroteno).
El retinoide granactivo (Hydroxypinacolone Retinoate, HPR) es un representante de la nueva generación de retinoides que se une directamente a los receptores del núcleo celular, sin necesidad de una transformación enzimática previa.
Las formas obsoletas de retinoides se permiten en concentraciones de hasta el 1 % y requieren una introducción gradual en la rutina; el retinoide granactivo puede utilizarse en concentraciones de hasta el 5 % sin necesidad de introducción progresiva.
Contenido
Qué son los retinoides y cómo actúan
Clasificación y generaciones de retinoides
Formas antiguas y nuevas de retinoides: en qué se diferencian
Retinoide granactivo: la innovación de la nueva generación
Los retinoides en el Longevity Skincare
Protocolo de aplicación de los retinoides
Mitos sobre los retinoides
Conclusiones
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. Qué son los retinoides y cómo actúan
Los retinoides son derivados de la vitamina A y poseen una similitud funcional o estructural con ella. Estas moléculas interactúan con los receptores directamente en el núcleo de las células. Los retinoides actúan como «directores de orquesta» celulares: aceleran la renovación de la piel, estimulan la síntesis de colágeno, reducen la pigmentación y combaten el acné. Además, regulan la expresión génica, inhiben la tirosinasa y neutralizan los radicales libres, lo que los convierte en ingredientes universales dentro del cuidado de la piel. [1]
2. Clasificación y generaciones de retinoides
Clasificación de los retinoides:
1.ª generación: retinoides naturales, inespecíficos y no aromáticos: retinol, retinal, tretinoína, isotretinoína y alitretinoína.
2.ª generación: retinoides sintéticos monoaromáticos: el etretinato y su metabolito, la acitretina.
3.ª generación: retinoides poliaromáticos receptor-específicos: adapaleno, bexaroteno y tazaroteno (uno de los retinoides tópicos más potentes).
4.ª generación: el trifaroteno, un compuesto heterocíclico.
Dentro de una fórmula se consideran obsoletos el retinol no encapsulado, el acetato de retinilo, el palmitato de retinilo, el retinal, entre otros.
A la nueva generación pertenecen el retinol encapsulado, el hidroxipinacolona retinoato (HPR) y el adapinoide (oleil adapinoato).
Principales ventajas de los retinoides: aumentan la firmeza de la piel y reducen las arrugas, eliminan la pigmentación y unifican la textura cutánea, ayudan en el tratamiento del acné y previenen la aparición de comedones y granos.
Principales efectos positivos:
1. En primer lugar, el efecto antiedad
Los retinoides estimulan la síntesis de colágeno y elastina. El resultado es una mayor firmeza y elasticidad, además de una mejora de la textura de la piel.
2. En segundo lugar, la acción antipigmentación
Los retinoides favorecen una distribución uniforme de la melanina y reducen la hiperpigmentación actuando simultáneamente sobre varios mecanismos:
Frenan el transporte de los melanosomas desde los melanocitos hacia los queratinocitos.
Disminuyen la actividad de la tirosinasa.
Modulan la función de los melanocitos, lo que permite aclarar la piel de forma progresiva.
3. Acción antiinflamatoria
Los retinoides poseen una marcada acción seborreguladora y anticomedogénica:
Reducen la actividad de las enzimas implicadas en la síntesis del sebo.
Disminuyen la proliferación de los sebocitos.
Normalizan la secreción sebácea y previenen la formación de comedones y de lesiones inflamatorias.
Los derivados de la vitamina A comenzaron a utilizarse en dermatología ya a finales de la década de 1930 y, en 1943, apareció el primer estudio científico que confirmó la eficacia de los retinoides en el tratamiento del acné. Sin embargo, el verdadero avance en cosmetología y farmacología se produjo a principios de la década de 2010 y, desde entonces, los sérums y tónicos con retinoides se han vuelto imprescindibles tanto en los centros de estética como en el cuidado domiciliario.
3. Formas antiguas y nuevas de retinoides
Durante mucho tiempo solo se conocían las formas agresivas de los derivados de la vitamina A, que provocan irritación y descamación de la piel. No obstante, en la actualidad han surgido formas más modernas y seguras.
Las formas obsoletas de retinoides son el retinol, el retinal, la tretinoína, la isotretinoína, la alitretinoína, el etretinato, la acitretina, el palmitato de retinilo y los retinoides de tercera generación. Son agresivas, irritan y resecan la piel, y pueden provocar eritema, descamación y sensación de ardor, es decir, la llamada dermatitis retinoide. La concentración admisible de estos retinoides es de hasta el 1 %, ya que una concentración superior está prohibida por la normativa europea y puede desencadenar irritación. Son, además, las formas más presentes en el mercado, puesto que el coste de estos componentes es realmente ínfimo.
Las formas más modernas, seguras y libres de efectos secundarios no requieren una introducción gradual del producto. Merece especial atención el retinoide granactivo. Puede utilizarse en concentraciones más altas, de hasta el 5 %. Los estudios demuestran que, incluso en concentraciones diez veces superiores a las del retinol, el retinoide granactivo presenta una citotoxicidad menor y garantiza un efecto antiedad duradero, sin la sequedad, el enrojecimiento ni la descamación típicos del retinol.
4. Retinoide granactivo: la innovación de la nueva generación
El retinoide granactivo es un derivado de la vitamina A de nueva generación, desarrollado para mejorar la estabilidad y reducir la sensibilidad frente a factores externos, como los medios ácidos. ¿Qué significa esto en la práctica? El retinol convencional, conservado a temperatura ambiente, pierde hasta el 80 % de su actividad en seis meses. En comparación, el moderno retinoide granactivo conserva el 95 % de su actividad incluso a temperaturas elevadas, de hasta 40 grados.
Otra ventaja del retinoide granactivo es su suavidad, que lo hace apto para pieles sensibles y con tendencia acneica, ya que minimiza el riesgo de irritación.
Y lo más importante: los retinoides de cuarta generación son más eficaces. El retinoide granactivo se une directamente a los receptores del núcleo y no requiere una conversión enzimática previa, por lo que:
Incrementa notablemente la producción de colágeno en comparación con el ácido retinoico.
Reduce visiblemente las arrugas.
Unifica el tono y alisa el relieve de la piel.
Disminuye de forma significativa la pigmentación.
5. Los retinoides en el Longevity Skincare
Advanced Retinol Toner es una fórmula innovadora de última generación con éster de ácido hialurónico y ácido retinoico, combinados con un extracto de rosa negra rico en antioxidantes. Este tónico antiedad con efecto seborregulador ayuda a minimizar los poros, alisar las arrugas y aumentar la firmeza de la piel, al tiempo que la protege del envejecimiento y del estrés oxidativo.
X-strength Retinol Serum y Powerful RetinOil son productos regenerativos clave dentro del Longevity Skincare, orientados a reprogramar los procesos celulares del envejecimiento a nivel génico. El retinoide granactivo (Hydroxypinacolone Retinoate) que contienen activa directamente los genes responsables de la división y la formación de células cutáneas jóvenes. Ello se traduce en una reducción clínicamente significativa de la edad biológica de la piel. Las algas verdeazuladas, como componente del complejo longevity, aportan además una acción antioxidante y antiinflamatoria que reduce el impacto de la inflamación y del estrés oxidativo, dos de los principales factores internos del envejecimiento.
En definitiva, las fórmulas con retinoides de nueva generación funcionan como un módulo estratégico antiedad y longevity que modula de forma simultánea la inflamación, la regeneración y la calidad estructural de la dermis, y contribuye a una reducción real de la edad biológica de la piel.
6. Protocolo de aplicación de los retinoides
Primera regla: la reacción de la piel
Es necesario comprobar cómo reacciona la piel ante el nuevo producto. En el caso de las formas modernas, como el retinoide granactivo, basta con verificar si aparece irritación tras una única aplicación. Si la piel no reacciona de forma negativa, puede pasarse al uso diario. La cantidad de producto recomendada es de 1 a 2 gotas para todo el rostro.
Segunda regla: la separación de las rutinas
Se recomienda incorporar los productos con retinoides en la rutina de noche y no en la de la mañana, ya que estos activos pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la radiación ultravioleta. Aplicarlos por la noche permite aprovechar al máximo su acción reparadora; por la mañana es imprescindible utilizar protección solar. [2]
Tercera regla: al principio puede producirse un empeoramiento temporal
El uso de retinoides obsoletos, como el retinol, la tretinoína o el adapaleno, provoca con frecuencia el fenómeno conocido como «empeoramiento inicial» o «purga», durante el cual el estado de la piel —y en particular el acné— puede agravarse de forma pasajera.
Los retinoides expulsan el sebo y las células muertas, lo que puede «sacar a la superficie» inflamaciones latentes. Este proceso suele manifestarse como irritación, empeoramiento del acné o aparición de nuevas lesiones durante las primeras 2 a 6 semanas. Si el empeoramiento se prolonga más de 8 semanas, es necesario consultar a un dermatólogo. No todas las personas que utilizan retinoides experimentan un agravamiento del acné: si la piel no es propensa a los comedones o se emplea una concentración baja de retinol (0,1 %), la purga puede ser mínima.
Los estudios demuestran que los retinoides reducen el acné entre un 30 % y un 50 % en 12 semanas. [3]
Cuarta regla: la preparación correcta de la piel
Los retinoides deben aplicarse sobre la piel seca, con el fin de reducir la irritación, controlar la penetración y proteger la barrera cutánea. La piel húmeda facilita la penetración hacia las capas más profundas, lo que puede resultar demasiado agresivo, sobre todo para las personas principiantes o con piel sensible. Sobre la piel seca, en cambio, los retinoides actúan de forma más lenta y disminuye el riesgo de irritación. Por ello, conviene esperar entre 10 y 15 minutos después de la limpieza para que la piel se seque por completo. Además, no deben aplicarse retinoides sobre piel dañada o heridas abiertas: a través de una barrera alterada pueden penetrar más profundamente y provocar una irritación intensa o ardor. Espere a que la piel cicatrice y trabaje en el fortalecimiento de la barrera cutánea.
7. Mitos sobre los retinoides
Pese a su popularidad, en torno a los retinoides siguen existiendo numerosos mitos.
Los retinoides deben introducirse a partir de los 30 años. Es un mito.
Antes se consideraba que los 30 años eran el estándar de oro. Sin embargo, las observaciones demuestran que su aplicación ante los primeros signos de la edad ofrece los mejores resultados. Los productos y las concentraciones elegidos correctamente nunca «agotan» ni «adelgazan» la piel, como tampoco la vuelven sensible.
Los retinoides no pueden utilizarse en el contorno de ojos. También es un mito.
Es precisamente en la zona inferior del contorno de ojos donde suelen aparecer primero las arrugas, de modo que allí puede obtenerse el máximo beneficio de la acción estimulante del colágeno de los retinoides. Si la piel del contorno de ojos es sensible, están indicadas las fórmulas seguras. Eso sí, conviene evitar el contacto directo con los ojos y las mucosas: los productos con retinoides no deben aplicarse sobre el párpado móvil.
Los retinoides no son aptos para la piel sensible. Mito.
Con una introducción gradual, sí lo son. Lo mejor es empezar una o dos veces por semana.
Los retinoides adelgazan la piel. Otro mito.
Los retinoides estimulan la producción de colágeno, por lo que en realidad densifican la piel. Esto ayuda a combatir el envejecimiento prematuro. [4]
Los retinoides exfolian la piel. Mito.
No: el retinol no exfolia la piel como lo hacen los ácidos, ya que los retinoides son derivados de la vitamina A. Los retinoides estimulan la renovación cutánea a través de la división celular. [5]
Si la piel no se descama, el retinol no funciona. Esto también es un mito.
La descamación no es un indicador imprescindible de eficacia. Muchas personas tienen una piel resistente o bien hidratada, y la renovación celular puede producirse sin efectos secundarios visibles.
Los retinoides queman la piel. Es un mito.
Con un uso correcto —inicio suave, retinoides de nueva generación e hidratación— no se produce irritación alguna.
Los resultados de los retinoides se ven en una semana.
Los resultados duraderos aparecen al cabo de 8 a 12 semanas, y en ocasiones más tarde.
Si utilizas retinoides, el resto del cuidado es innecesario. Falso.
Los retinoides son solo una parte de la rutina. Un buen cuidado incluye limpieza, hidratación, protección solar (SPF) y apoyo de la barrera cutánea. Sin todo ello, el retinoide no ofrecerá su efecto completo o provocará irritación.
Conclusiones
Los retinoides siguen siendo el estándar de oro del cuidado antiedad y seborregulador: estimulan el colágeno, unifican la pigmentación y controlan el acné al mismo tiempo.
La generación del retinoide determina el protocolo de uso: las formas obsoletas (retinol, tretinoína, adapaleno) requieren una introducción gradual y se limitan a concentraciones de hasta el 1 %, mientras que el retinoide granactivo de nueva generación actúa en concentraciones de hasta el 5 % sin la irritación característica.
En el Longevity Skincare los retinoides desempeñan el papel de módulo regenerativo: no se limitan a «rejuvenecer» en apariencia, sino que reprograman los procesos celulares y reducen la edad biológica de la piel.
La eficacia de los retinoides depende directamente de la preparación de la barrera cutánea, del orden correcto de aplicación y de una combinación adecuada con otros activos de la rutina.
La mayoría de los temores que rodean a los retinoides (adicción, adelgazamiento de la piel, incompatibilidad con la piel sensible o con el contorno de ojos) carecen de respaldo científico y se deben a un uso incorrecto, no a las moléculas en sí.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿En qué se diferencia el retinoide granactivo del retinol convencional?
El retinoide granactivo (HPR) se une directamente a los receptores del núcleo celular sin necesidad de una transformación enzimática previa, por lo que actúa de forma más eficaz, en concentraciones más altas (hasta el 5 %) y sin la sequedad, el enrojecimiento ni la descamación propios del retinol.
¿Cuándo es mejor aplicar los retinoides: por la mañana o por la noche?
Se recomienda incorporar los retinoides a la rutina de noche, ya que aumentan la sensibilidad de la piel a la radiación ultravioleta. Por la mañana, tras su uso, la protección solar es obligatoria.
¿Se pueden combinar los retinoides con ácidos y vitamina C?
No es recomendable combinar los retinoides de generaciones antiguas con ácidos, peróxido de benzoilo, exfoliantes ni productos que contengan alcohol dentro de una misma rutina. El nuevo retinoide granactivo, en cambio, se combina bien con los ácidos y con la vitamina C, aunque conviene separarlos: la vitamina C por la mañana y el retinol por la noche.
¿Cuánto tiempo tarda en notarse el resultado de los retinoides?
Los resultados positivos del uso de retinoides aparecen tras 8 a 12 semanas de aplicación regular, mientras que la reducción del acné de entre un 30 % y un 50 % se registra a lo largo de 12 semanas. Los resultados individuales pueden variar.
¿Pueden utilizarse retinoides en la piel sensible y en el contorno de ojos?
Sí: con una introducción gradual y la elección de una fórmula segura, los retinoides son aptos tanto para la piel sensible como para la delicada zona del contorno de ojos. Es importante evitar el contacto directo con los ojos y con el párpado móvil, así como no aplicar retinoides sobre el rostro húmedo o tras el vapor facial.
Fuentes
1. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6791161/
2. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1155/2024/5551774
3. https://link.springer.com/article/10.1007/s13555-017-0185-2













